Alergias: una afección que crece y crece. Preguntas más frecuentes
- galvezdjoum
- 14 jun 2020
- 8 Min. de lectura

La alergia es una reacción de defensa del organismo contra sustancias externas que penetran en el cuerpo. Esas sustancias pueden penetrar por el aparato digestivo (alimentos, medicamentos), por el aparato respiratorio (inhalantes), absorbidas por la piel (contactantes), o atravesando la piel (inyecciones, picaduras).
El sistema inmune del cuerpo reconoce esas sustancias como extrañas e intenta neutralizarlas. Las personas sin alergia también las reconocen como extrañas, pero su organismo las neutraliza sin dañarse a sí mismo, mediante mecanismos llamados de tolerancia.
Las personas con alergia las intentan neutralizar por mecanismos que se vuelven dañinos contra el propio organismo, y causan los síntomas de alergia.
¿Qué son los alergenos?
Se llama alergenos a las sustancias capaces de provocar respuestas alérgicas. Son sustancias extrañas al cuerpo humano, y en ocasiones se dice que son inofensivas, pero no lo son, pues muchas tienen acciones químicas dañinas sobre el organismo. Casi cualquier sustancia puede ser alergénica: alimentos, medicamentos, sustancias que flotan en el aire y se respiran, como el polen, los hongos, las partículas de ácaros o la caspa de los animales, sustancias que se tocan, materiales utilizados en diversas profesiones, etc. Hay algunas que son muy frecuentes, y que se comentan con más detalle en otras zonas de esta página web. Algunas son muy poco frecuentes y puede ser difícil identificarlas.
¿Es frecuente la alergia?
Es muy frecuente. Se calcula que una cuarta parte de las personas de los países desarrollados tienen alguna alergia. Los síntomas que causa a veces son muy intensos y evidentes, y otras veces pasan desapercibidos y apenas causan molestias. La alergia ha aumentado muchísimo en los últimos 20-30 años, y no se sabe si seguirá subiendo más aun.
¿Por qué ha aumentado la alergia?
No se sabe bien. La alergia depende de la genética y el ambiente. La carga genética no puede haber cambiado en sólo 20-30 años, así que las razones deben ser ambientales. Hay diversas teorías sobre la acción de la alimentación, las infecciones, la contaminación, etc. La alergia es más frecuente en los países desarrollados que en los no desarrollados, de modo que se echa la culpa a un “modo de vida occidental”.
¿Contra qué cosas se desarrolla alergia?
Las personas desarrollan alergia contra aquellas sustancias con las que tienen contacto. La alergia no está presente al nacimiento, sino que se desarrolla con el paso del tiempo, y frente a las sustancias que están en el ambiente de esa persona. Por ejemplo, las personas desarrollan alergia con frecuencia frente a perro o gato, pero no al tigre; sin embargo, alguna persona que trabaja en el circo ha desarrollado alergia a los tigres.

¿A qué edad aparece la alergia?
A cualquier edad. Es más frecuente en niños y adolescentes que a otras edades, pero puede aparecer en cualquier momento de la vida. Hay algunos casos (muy poco frecuentes) en que la alergia se desarrolla durante el embarazo del bebé y a los pocos días aparecen ya los síntomas de alergia; posteriormente puede aparecer a cualquier edad, incluso en personas ancianas. Además aparece frente a cosas que durante años se han tolerado perfectamente, como frutos secos, mariscos, animales, etc.
¿La alergia se hereda?
No se hereda la alergia concreta. Se puede heredar la predisposición atópica, la predisposición, la facilidad para desarrollar alergia en general, no frente a sustancias concretas. Como las personas se hacen alérgicas a las cosas que hay en su ambiente, es fácil que padres e hijos se hagan alérgicos a las mismas cosas, pero no porque se hereda esa alergia, sino porque comparten el mismo ambiente.

¿La alergia aparece en personas predispuestas?
Aparece no sólo en personas predispuestas. Aparece con más facilidad y más rápidamente en las personas predispuestas, pero las personas sin familiares alérgicos también pueden desarrollar alergia. Si una persona está expuesta repetidamente a alguna sustancia, como por ejemplo caspa de animales por trabajo en laboratorios de experimentación, puede acabar con alergia aunque en principio no tuviera mucha facilidad. Si un niño vive desde el nacimiento en un domicilio con moquetas, muchas telas y cojines, o numerosos peluches, puede hacerse alérgico a los ácaros del polvo, aunque ni sus padres ni abuelos tuvieran ninguna alergia.
¿Cómo se desencadena la alergia?
Para hacerse alérgico se necesita al menos un primer contacto con el alergeno. Para presentar síntomas de alergia se necesita más de un contacto. Una persona se hace alérgica tras un primer contacto, o tras el segundo contacto, tras el tercero, o al cabo de numerosos contactos durante muchos años.
En un determinado momento empieza el proceso de sensibilización: la persona va formando IgE frente a un alergeno concreto. Inicialmente el nivel de esa IgE es bajo, o la cantidad de alergeno es pequeña, y la persona aparentemente está tolerando bien el alergeno. El nivel de IgE va subiendo, hasta que alcanza un nivel determinado a partir del cual el contacto con el alergeno ya desencadena síntomas.
Para que se den síntomas ha de haber suficiente cantidad de IgE y de alergeno; si la cantidad de alergeno es pequeña, la persona alérgica aparentemente la tolera sin problemas. Esto es lo que pasa con las trazas de alimentos, que aparentemente no causan síntomas, pero se piensa que pueden estar manteniendo la actividad y prolongando la duración de la alergia. Además puede dar una falsa sensación de no tener alergia, y cuando la cantidad de alergeno ya es mayor, entonces se desencadenan los síntomas.
¿Se puede tener alergia en el primer contacto con el alergeno?
En principio no es lo habitual, aunque conviene matizar este aspecto. Se puede tener contacto con una sustancia sin haberse dado cuenta de ello. Como ejemplo, el bebé que sólo ha tomado lactancia materna y presenta síntomas con la primera toma de leche derivada de la vaca; a través de la leche materna pasan al bebé restos de los alimentos que toma la madre, y en realidad el bebé ha tenido previos contactos con trazas de leche de vaca. Otros ejemplos son los ingredientes de alimentos envasados; una persona puede haber tomado muchas veces un alimento concreto sin ser consciente de ello. En la cría de animales para la alimentación de las personas se les puede haber administrado antibióticos u otros medicamentos; cuando comemos carne de esos animales, podemos estar tomando restos de esos medicamentos. Estos ejemplos corresponden a “falsos” primeros contactos, pero sí que puede haber síntomas tras un verdadero primer contacto. Esto se debe a la llamada reactividad cruzada: los componentes de una primera sustancia son muy parecidos a los de una segunda sustancia. Una persona tiene contacto con la primera, se sensibiliza y forma IgE frente a ella. Cuando tiene contacto con la segunda, incluso la primera vez, la IgE reacciona con ella y da origen a los síntomas. La reactividad cruzada puede ocurrir con alergenos muy similares, como la leche de vaca con la de cabra y la de oveja, o las gambas con las cigalas y los langostinos, o con alergenos aparentemente muy distintos, como las gambas con los ácaros del polvo, la caspa de gato con la carne de cerdo, o el látex con el plátano y las castañas.
¿Qué síntomas causa la alergia?
Los síntomas son muy variados, y dependen de en qué parte el cuerpo se liberen los componentes químicos mencionados. En los pulmones, en los bronquios causa asma, en la nariz causa rinitis, y en los ojos conjuntivitis. En la piel puede causar urticaria, andioedema o inflamación, dermatitis atópica, o dermatitis de contacto. Pueden aparecer síntomas digestivos con dolor, gases, vómitos o diarreas poco a muy intensas. Puede originar una mezcla de síntomas, y es lo que se llama anafilaxia. En la anafilaxia pueden aparecer malestar, mareos, y caída de la tensión o shock.
¿Los síntomas se repiten siempre en la misma persona?
Tienden a repetirse, pero puede haber cambios. Puede haber cambios en la intensidad de los síntomas, leves, intermedios o intensos de unas veces a otras. También puede haber cambios en el tipo de síntomas; se puede empezar con síntomas de nariz, y con el tiempo aparecen síntomas de asma o de otro tipo. Algunas personas pueden tener síntomas de los que no se daban cuenta, o que pensaban que era por otro motivo. Ocurre, por ejemplo, con los niños que se frotan o fruncen la nariz, o con los que guiñan los ojos. Se puede pensar que sea un tic nervioso o un defecto de visión cuando en realidad la causa es frecuentemente una alergia.
¿En qué época del año aparece la alergia?
Depende del alergeno. Algunos aparecen en cualquier momento, como un alimento que se toma en una determinada ocasión. Otros están presentes todo el año por igual, como los animales en casa. Otros están todo el año, con subidas y bajadas, como los ácaros, que aumentan en otoño y primavera. Otros aparecen en una sola época del año, como el polen de algunas plantas, que aparece en primavera. El polen no sólo aparece en Primavera; según el tipo de planta y el clima de la zona puede aparecer polen en dos épocas distintas del año (el ciprés en primavera y otoño), en épocas poco habituales (Mercurialis en invierno), en varias estaciones (gramíneas en primavera, verano y otoño), o todo el año (Parietaria). Los alergenos que aparecen de manera intermitente, o en épocas muy concretas del año son más fáciles de sospechar y de identificar que los que están de manera continua.
¿Las personas con síntomas deben hacerse un estudio de alergia?
Depende de varios factores: de cómo sean de intensos y limitantes esos síntomas, de si se sospecha alguna alergia, de si se identifica otra causa, de cómo responden a la medicación, y de cómo van evolucionando con el tiempo, a mejor o peor. Cuanto peor sean esos factores, de más intensidad, de mayor sospecha, de mala respuesta al tratamiento o de mala evolución, más indicado está el hacerse el estudio cuanto antes. Si los síntomas son intensos y con mala evolución, aunque la alergia no parezca probable, está indicado hacer un estudio para descartar una causa alérgica tratable, ya que se podría obtener una gran mejoría. Si los síntomas son de poca importancia, el estudio se puede retrasar, permaneciendo pendiente de cómo van evolucionando. Consulten a su médico habitual y valoren conjuntamente las ventajas e inconvenientes de un estudio alergológico.

¿Cómo se estudia la alergia?
Se hacen una serie de pruebas, específicas de alergia, funcionales, y pruebas para descartar otras causas.
¿Cómo se trata la alergia?
La alergia consta de tres tipos de tratamiento: el de rescate o de alivio de los síntomas, el preventivo o antiinflamatorio continuo, y el etiológico o de la causa, que puede ser de evitación de alergenos y de inmunoterapia o vacunas. Se adapta individualmente a cada paciente.
¿Cómo evoluciona la alergia?
Puede evolucionar de todas las maneras, a mejor, a peor, o a quedarse igual. Algunas personas van adquiriendo nuevas alergia, o nuevos síntomas, o síntomas más intensos con el tiempo. Otras se mantienen en el mismo nivel de síntomas, otras van teniendo cada vez menos síntomas y menos intensos, y en otras los síntomas llegan a desaparecer por completo.
¿De qué depende la evolución de la alergia?
Entre los factores conocidos depende de la predisposición individual, del grado de atopia de cada uno, y depende de que el tratamiento se realice mejor o peor. Las personas atópicas, con facilidad para desarrollar y mantener alergias tienen más dificultad para una evolución favorable. Las personas que cumplen mejor el tratamiento prescrito por su médico evolucionan mejor y tienen mejor pronóstico. Evidentemente el primer paso para tratar una alergia es identificarla, para lo cual se necesita un estudio. Si una persona con asma u otra enfermedad tiene una alergia y no se identifica, seguirá expuesta al alergeno o alergenos, y la evolución será peor.

¿Se cura la alergia?
La alergia desaparece por completo en algunos casos; en otros casos puede permanecer, pero se pueden mejorar muchos los síntomas. La desaparición se pueda dar de manera espontánea, y otras veces con el tratamiento que le recomiende su especialista. Hay pacientes que con el tiempo desarrollan tolerancia a la sustancia a la que tenían alergia, y no necesitan ninguna precaución especial con ella, igual que las personas que nunca le han tenido alergia.
Web para pacientes alérgicos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica




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