La celulitis o síndrome de piel de naranja
- galvezdjoum
- 14 jun 2020
- 4 Min. de lectura
La celulitis es un desorden funcional y estético que se produce por la acumulación de grasas, líquidos y toxinas.
Afecta principalmente a la mujer, pues 9 de cada 10 la padecen e implica cambios más o menos evidentes en la morfología de la piel. Habitualmente está localizada en caderas, muslos, glúteos y abdomen, aunque podemos encontrarla también en brazos e incluso nuca.

Tipos de celulitis
Celulitis dura: Este tipo de celulitis afecta fundamentalmente a mujeres jóvenes. La piel es dura al tacto y difícil de pellizcar (y si lo haces, puede hasta doler). Se encuentra principalmente en los muslos y los glúteos. Su apariencia es rugosa, con hoyuelos y, a menudo con estrias.
Celulitis blanda: En este tipo de celulitis la 'piel de naranja' se observa más claramente y su consistencia es gelatinosa y flácida. Empieza a aparecer en mujeres mayores de 35 años y suele afectar más partes del cuerpo como la tripa, los brazos y la espalda.
Celulitis edematosa: Es la celulitis que además de 'piel de naranja' presenta edema (retención de líquidos). Puede aparecer en mujeres de todas las edades, principalmente entre 20 y 40 años, y aunque es menos frecuente es importante tratarla por la retención de agua.

Causas de la celulitis
Las causas de la celulitis son multifactoriales. Entre ellas se pueden citar el abuso de tabaco, el consumo de alcohol y café, una mala alimentación, el exceso de peso, y la falta de ejercicio, como detonantes para el inicio de la celulitis.
En cuando al posible carácter hereditario de este trastorno, no puede afirmarse que la celulitis tenga esta condición, pero sí es cierto que la mayoría de las mujeres que sufren esta patología presentan antecedentes en su familia. Otras causas que den origen a la aparición de celulitis son:
Ciertas alteraciones como tener los pies planos o una columna que presenta una curva a nivel lumbar, pueden favorecer la aparición de celulitis.
Igualmente, el uso de prendas de vestir demasiado ajustadas, que dificultan el retorno venoso, así como el sedentarismo, pueden empeorar la celulitis.
Padecer alguna alteración hepática o renal también es un factor a tener en cuenta, ya que este tipo de trastornos favorecen la acumulación de deshechos y de residuos tóxicos.
Las insuficiencias venosas, las varices y otros problemas circulatorios locales contribuyen a la aparición de celulitis al crear un problema en la microcirculación.
Tratamiento
Para tratar la celulitis y conseguir eliminarla es importante tener una buena alimentación y realizar ejercicio, fundamentalmente.
Es preciso seguir una dieta saludable, baja en grasas, e ingerir abundantes líquidos. La sal se debe tomar con moderación, al igual que es aconsejable evitar los embutidos y pescados salados, e incluir en la dieta frutas y condimentos naturales (limón, ajo, perejil, hierbas aromáticas). Además, para evitar grandes empachos es conveniente consumir alimentos que sacien y resulten beneficiosos para el organismo, como el tomate, el repollo, la lechuga, las naranjas y limones, los huevos cocidos, los guisantes, las judías verdes, los espárragos, las setas y los mejillones.
Aparte de estas medidas básicas existen una serie de tratamientos que pueden mejorar el problema de la celulitis:
Cremas anticelulíticas: deben contener sustancias que estén involucradas en la microcirculación, el tejido graso y el tejido conectivo. Es muy importante que se apliquen correctamente realizando un masaje ascendente y circular sobre las zonas afectadas. La cumarina, ruscus, flavonoides y rutina son utilizadas en las celulitis edematosas y blandas. En este tipo de celulitis es aconsejable el uso de estas sustancias drenantes, en forma de geles fríos. La carnitina, extracto de alcachofa y cafeína son sustancias reductoras. Las cremas reductoras con efecto calórico son efectivas en aquellas celulitis con gran componente graso. Aunque hay que evitar su uso en personas cuya piel presente una gran flacidez, en aquellas que padezcan una celulitis edematosa, y también en el caso de que tengan alterado el retorno venoso.
Masajes anticelulíticos: tienen que ser aplicados por profesionales, con constancia, para obtener buenos resultados, especialmente en el caso de la celulitis edematosa.
Existen también algunos tratamientos orales que contienen fórmulas similares a las de las cremas anticelulíticas.
Tratamientos médicos para la celulitis
Liposucción: va dirigida a eliminar la celulitis localizada. Se realiza un examen previo de la calidad de la piel para evitar problemas posteriores como el efecto de 'chapa ondulada', que puede aparecer si la intervención se ha realizado sobre piel poco flexible. La intervención en sí consiste en introducir una cánula en la zona afectada y aspirar la grasa profunda.
Lipoescultura ultrasónica: a través de ondas de alta frecuencia se produce la licuación de las células grasas. Tras esto, se eliminan con una succión a baja presión. Es un método mejor para aquellas zonas flácidas como los brazos, la cara interna de los muslos y el abdomen de mujeres mayores.
Endermología: se trata de un masaje mecánico que efectúa el método de “pliegue, enrollada, desenrollada”. Esta técnica se aplica sobre todo en la celulitis localizada y la piel de naranja.
Electrolipólisis: técnica utilizada para celulitis localizada en mujeres delgadas. A través de hasta cuatro tipos diferentes de corrientes eléctricas, según su frecuencia y potencia, se consigue quemar la grasa, eliminar las toxinas, y tonificar de nuevo los músculos de la piel. Son necesarias unas dos sesiones por semana durante cinco semanas.
Mesoterapia: se administran microinyecciones indoloras de medicación en dosis bajas. Son efectivas para el tratamiento de la celulitis localizada.
Ozonoterapia: la ozonoterapia tiene muchos efectos beneficiosos no solo como tratamiento de la celulitis. Es oxigenante, revitalizante, antioxidante, inmunomodulador, regenerador, antiálgico, antiinflamatorio y germicida.
Consejos para prevenir la celulitis
Aunque no hay soluciones mágicas, manteniendo hábitos saludables es más difícil desarrollar celulitis. Estas medidas preventivas son:
Dejar de fumar, evitar el café, el alcohol, los alimentos refinados, fritos y altos en grasas, la ingesta excesiva de sal y el déficit de fibra en la dieta.
Beber dos litros diarios de agua.
Hacer ejercicio. Correr o caminar es muy recomendable.
Evitar el uso de prendas de vestir que se ajusten demasiado al cuerpo, el calzado con tacones altos y las malas posturas.
Controlar el estrés
Tener cuidado con el consumo de anticonceptivos, ya que favorecen la retención de líquidos.




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