Me duele la espalda y es Lumbalgia
- galvezdjoum
- 14 jun 2020
- 4 Min. de lectura
El dolor lumbar o lumbalgia se manifiesta habitualmente por una distensión muscular lumbar y puede variar de una molestia leve a un dolor fuerte e incapacitante. Afecta tanto a hombres como a mujeres, activos o sedentarios, que en algún momento de su vida sufren este tipo de molestias que afecta a la espalda y sobre todo, a la altura de los riñones. Tanto es así que constituye uno de los principales motivos de las consultas médicas del mundo y del absentismo laboral.

La zona lumbar o parte baja de la espalda donde más se manifiestan estos dolores, incluye las cinco vértebras lumbares (denominadas L1-L5), que sostienen la mayoría del peso de la parte superior del cuerpo. Los espacios entre las vértebras se mantienen por almohadillas redondas de cartílago esponjoso, conocidas como discos intervertebrales. Los discos actúan como amortiguadores a lo largo de la columna vertebral para proteger los huesos a medida que el cuerpo se mueve. Las bandas de tejido llamadas ligamentos, mantienen las vértebras en su lugar y los tendones conectan los músculos a la columna vertebral. Hay 31 pares de nervios enraizados en la médula espinal, que controlan los movimientos del cuerpo y transmiten las señales del cuerpo al cerebro.
Factores de riesgo del dolor lumbar
Los factores de riesgo que pueden incrementar la posibilidad de padecer dolor lumbar incluyen:
Edad: la primera manifestación del dolor lumbar suele presentarse entre los 30 y 50 años, incrementándose los episodios con la edad.
Estado físico: el dolor lumbar es más común entre las personas que no están en buen estado físico.
Embarazo: se produce como consecuencia de los cambios en la pelvis y el aumento de peso. Estos síntomas casi siempre desaparecen después del parto.
Aumento de peso: el sobrepeso, la obesidad o aumentar rápidamente una cantidad significativa de peso puede poner mayor presión sobre la espalda y causar dolor lumbar.
Factores genéticos: algunas causas de dolor lumbar, tales como la espondilitis anquilosante, una forma de artritis que involucra la fusión de las articulaciones de la columna.

Factores de riesgo ocupacionales: el tener un trabajo que requiera grandes esfuerzos físicos como levantar, empujar o halar cosas pesadas. Un trabajo poco activo o un trabajo de oficina también puede causar o contribuir al dolor, especialmente si la persona tiene una mala postura o se sienta todo el día en una silla sin suficiente soporte lumbar.
Factores de salud mental: los problemas de salud mental preexistentes, tales como la ansiedad y la depresión, pueden influir en cómo la persona se enfrenta a su dolor. El estrés puede afectar al cuerpo de muchas maneras, incluso causando tensión muscular.
La gran mayoría de las lumbalgias son de naturaleza mecánica. Algunos ejemplos de estas causas mecánicas incluyen:
Los esguinces y las distensiones musculares son responsables del dolor lumbar más agudo.
La degeneración vertebral debido al desgaste del disco es una de las causas mecánicas más comunes del dolor lumbar y ocurre cuando los discos, que usualmente son elásticos, pierden su integridad durante el proceso normal de envejecimiento.
Los discos herniados o rotos pueden ocurrir cuando los discos intervertebrales se comprimen y se salen de su lugar (hernia discal) o se rompen.
La radiculopatía ocurre cuando la raíz del nervio de la médula espinal se comprime, inflama o lesiona. En este caso el dolor, entumecimiento o sensación de hormigueo viaja o se irradia a otras áreas del cuerpo relacionadas con ese nervio.
La ciática es una forma de radiculopatía causada por la compresión del nervio ciático, es decir, el nervio grande que pasa por las nalgas y se extiende por la parte trasera de la pierna.
La espondilolistesis ocurre cuando una vértebra de la parte baja de la columna se desplaza de su lugar, pinchando los nervios que salen de la columna vertebral.
Una lesión traumática, como por ejemplo debido a algunos deportes, accidentes automovilísticos o una caída, puede lesionar los tendones, los ligamentos o el músculo y causar dolor lumbar.
La estenosis espinal es un estrechamiento de la columna vertebral que pone presión sobre la médula espinal y los nervios y puede causar dolor o entumecimiento al caminar y con el tiempo debilidad en las piernas y pérdida sensorial.
Las irregularidades esqueléticas, que incluyen escoliosis, una curvatura de la columna vertebral que no suele causar dolor hasta la adultez media; lordosis, un arco anormalmente acentuado en la zona lumbar; y otras anomalías congénitas de la columna vertebral.
Tratamiento
El tratamiento para el dolor lumbar generalmente depende de si el dolor es agudo o crónico.
Algunos de los tratamientos más usados incluyen:

Compresas calientes o frías.
Actividad: el reposo en cama debe ser limitado.
Ejercicios de fortalecimiento: más allá de las actividades diarias en general, no se recomiendan los ejercicios de fortalecimiento para el dolor lumbar agudo.
Fisioterapia: los programas de fisioterapia para fortalecer los grupos principales de músculos que sostienen la zona lumbar, mejorar la movilidad y la flexibilidad, y promover un posicionamiento y postura correcta a menudo se usan en combinación con otras intervenciones.
Medicamentos: SIEMPRE BAJO CONSEJO DE SU MÉDICO- se usan una gran variedad de medicamentos para tratar el dolor lumbar agudo y crónico (analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos (AINES).
Las terapias de bloqueo del nervio intentan aliviar el dolor crónico mediante el bloqueo de la conducción nerviosa entre áreas específicas del cuerpo. Los enfoques del bloqueo del nervio varían desde inyecciones de anestésicos locales, toxina botulínica o esteroides en los tejidos blandos o articulaciones afectadas, hasta bloqueos más complejos de la raíz del nervio y estimulación de la médula espinal.
Las inyecciones epidurales de esteroides son una opción a corto plazo comúnmente empleada para tratar el dolor lumbar y la ciática asociados con la inflamación.
La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET) implica el uso de un dispositivo con batería que consta de electrodos colocados en la piel sobre el área del dolor y que genera impulsos eléctricos diseñados para bloquear las señales de dolor que vienen de los nervios periféricos.
Cirugía: cuando otros tratamientos fallan, la cirugía puede ser considerada una opción para aliviar el dolor causado por graves lesiones musculoesqueléticas o la compresión del nervio.





Comentarios